El director técnico del San Luis FC, Juan Antonio Luna, no está en el negocio de aparentar. Es de hablar sereno y comportamiento sencillo, casi tímido. Pero a la hora de expresar su opinión, no tiene tapujos en decir porqué las cosas no funcionan en el seleccionado nacional y qué es lo que anda mal con la dirigencia deportiva mexicana.
En sus tiempos de jugador fue un icono con el América, y luego de un período de excesiva amistad con la botella, salió adelante en la vida. Ahora, al frente del San Luis, dice querer construir un proceso ordenado en el que siente un precedente como técnico.![]()
Un poco agripado por los aires acondicionados de Los Ángeles, recibió a 90MINUTOS pocas horas antes del choque en el que un mal arbitraje los dejó fuera de la SuperLiga 2009 y platicó del deporte, la vida y qué se necesita para sacar al balompié azteca de ese lío en que se ha metido.
¿Cuál es la meta inmediata de San Luis?
El reto que tenemos es tratar de clasificar a la Liguilla y con eso ya cumplimos un objetivo. Pero tenemos que seguir tratando de avanzar hasta donde podamos. El equipo se encuentra bien, estamos trabajando en fuerza y resistencia, y la competencia técnica nos ha dado un punto de referencia y cierta confianza de que vamos bien por el camino.
Hablemos de la selección mexicana y de su choque con Estados Unidos en la Eliminatoria…
“Creo que México tiene un partido muy difícil, tiene un panorama complicado para la próxima Copa del Mundo, pero si queremos ser protagonistas, tenemos que sobreponernos a estas circunstancias”.
¿Qué está pasando en el Tricolor?
“No te puedo dar un punto de vista claro y no conozco bien los pormenores, pero a grandes rasgos creo que la falta de continuidad y la intempestiva suspensión de algunos entrenadores han cortado los procesos. Si cortas el proceso de una enfermedad, vuelves a estar enfermo de inicio. Nosotros cortamos un proceso y eso nos tiene en un punto neutro en donde no sabemos en dónde estamos parados, pero como siempre calificamos en la Concacaf, pues vamos a ver si algo sucede que se salga fuera de lo común”.
Su paso como entrenador del América fue breve pese a buenos resultados…
El balance fue muy positivo, pero igual a lo que hablábamos con anterioridad: el proceso de continuidad no existe. Queremos que un entrenador se lleve una Copa de primer lugar y muchas veces no visualizan el trabajo, la planificación, la metodología, los procesos… nada más visualizan un signo de pesos, traer a un entrenador prestigioso y creen que eso va a ser la solución. Y hasta ahora se ha visto que en América esto no a sido la solución.
¿No es algo particular esta rotación de elementos por parte de los equipos de Televisa?
Si no hay adaptación y continuidad no se pueden tener los objetivos. En San Luis tenemos a un Campeón goleador que es Alfredo Moreno. Inmediatamente se lo lleva el América al siguiente torneo pues era obvio que había metido 18 goles y que el América necesitaba algo así, algo que viniera a hacer el cambio, mágicamente. (Lo colocan) con un entrenador nuevo que poco lo conocía y no se da el proceso y la continuidad que él necesitaba: en seis meses Alfredo Moreno no funcionó en América.
En México creemos que las cosas son con tronar los dedos y aparecen, pero se nos olvida que las tenemos que trabajar.
¿No será que jugar en el América tiene sus presiones?
El futbol es universal. Hay carencias de prestigio o de publicidad, pero el jugador que tiene bien puestos los zapatos va a poder jugar bien en el América o en el San Luis, o en uno de primera…
Alfredo viene de Argentina, de jugar en el Boca, que es un equipo grande a nivel mundial; llega joven a Necaxa y luego de dos o tres temporadas comienza a ser el goleador. Cuando lo llevan a San Luis tardó dos temporadas en salir Campeón (goleador); se siguió el proceso de ponerlo bien, adaptarlo a las circunstancias, a la ciudad, al tipo de comida, a todo y al año sale campeón ganador.
En América esperaban que llegara y metiera tres goles en cada partido y el proceso que debían haber hecho se lo brincaron y lo tiraron al ruedo sin prepararlo y el jugador estaba desprotegido.
¿Habrá forma de cambiar esa mentalidad?
Un directivo mexicano despide a un entrenador y contrata a otro, pero no le pide un proyecto de corto o mediano plazo. Le pide que gane el siguiente partido para salvarse del descenso o calificar a la Liguilla. Eso es lo que les interesa… si quieres un equipo óptimo y a la semana cambias al entrenador y todavía quieres a un equipo óptimo, pues no se puede. La directiva mexicana tampoco tiene más tiempo de donde echar mano y a lo mejor si no funcionan también los despiden.
http://www.record.com.mx/90-minutos/de-tu-a-tu-con-juan-antonio-luna.html
